Los individuos que son diagnosticados con hipertensión arterial en Estados Unidos presentan menores valores de presión arterial y un mejor control de la enfermedad que los pacientes de cinco países de Europa occidental: Francia, Alemania, Italia, España y Reino Unido. Los resultados del estudio, firmados por investigadores del Hospital Universitario Temple y de la Universidad de Pennsilvania en Filadelfia (Estados Unidos), se publican en "Archives of Internal Medicine".
Analizaron datos de pacientes hipertensos atendidos por 291 cardiólogos y 1.284 por médicos de atención primaria en los Estados Unidos y en los cinco países europeos. En 2004 se seleccionaron especialistas del estudio de forma aleatoria y los que estuvieron de acuerdo en participar completaron diarios sobre 15 pacientes.
La información recopilada incluía las características del paciente, los valores de presión arterial antes del tratamiento, cualquier enfermedad que se produjera y el uso de siete tipos de fármacos para el tratamiento de la hipertensión.
Entre el total de 21.053 participantes de 6 países, el 53% eran varones, el 23% presentaba diabetes y su media de edad era de 65 años. Al menos el 92% de los pacientes con hipertensión de cada país recibió medicación para la enfermedad.
Los niveles basales de presión arterial antes del tratamiento se consiguieron de entre un 61 y un 80% de los participantes en cada país y los niveles más reducidos fueron los de los participantes de Estados Unidos. Sólo el 65% de los pacientes de Estados Unidos mostraban una presión antes del tratamiento de 160/100 mm Hg o superior, en comparación con un porcentaje de entre el 81 y el 91% en los pacientes europeos.
La tasa de control de la hipertensión -última medida tomada- fue superior en Estados Unidos -63% frente a 31-46% en los pacientes europeos-. Además, señalan los autores, de los 11.969 pacientes que no tenían bien controlada la hipertensión, Estados Unidos mostraba el mayor porcentaje de enfermos que recibían alguna medicación durante la visita.
El uso de tiazidas fue similar en todos los países pero el de otras clases de fármacos variaba según el país. El uso combinaciones de fármacos fue superior en los Estados Unidos.
Según los investigadores, estos resultados sugieren que el mejor control de la hipertensión en Estados Unidos se podría explicar debido a los menores umbrales de tratamiento y al uso de terapias más intensivas, dos aspectos consistentes con guías de tratamiento médico más combativas en comparación con los otros países estudiados. Archives of Internal Medicine 2007;167:141-14